Hola, soy Arlene González de 36 años, originaria de Jalisco, mama de tres niños y casada con un maravilloso hombre que es científico y vivimos en San Diego, California.  Mi vida durante los últimos 12 años ha sido dedicarme al hogar pero sin jamás olvidarme de mi como mujer. Soy mercadóloga y de vez en cuando doy asesorías y relaciones públicas ya que es algo que amo y disfruto mucho.  Siempre he sido deportista pero sólo como pasatiempo, disfruto mucho del tenis y zumba y esos fueron mis deportes pero más en cuestión recreativa.

San Diego es una ciudad hermosa, con un clima perfecto y  donde existen muchos corredores ya que los paisajes son interminables para esta actividad. Hay rutas maravillosas que jamás creerías que existieran y pues todo combina muy bien para ser un runner, aunque en mi caso, a pesar de todo esto, jamás intenté correr. Juraba que sería dificilísimo, que no podría a pesar de que me gusta tratar cosas nuevas, así que sólo me quedé con la idea de que no podría, que correr no era lo mío, que sería difícil así que seguí con mis clases de zumba que, a pesar de que las disfruto mucho, no me daban esa satisfacción de estar logrando algo por todo el esfuerzo que ponía. Sí me ayudaban a no subir de peso, a distraerme y a disfrutar de buena música, pero faltaba algo que no sabía exactamente qué era, pero faltaba algo.

El verano pasado cuando tuve a mis primas de Guadalajara de visita, quería que conocieran un poco de los paisajes tan maravillosos de esta ciudad y decidí llevarlas a hacer hiking a un lugar llamado Torrey Pines, una reserva natural montañosa con rutas de hiking, para correr y con una vista a la hermosa playa de La Jolla. La verdad todo es perfecto en ese lugar, respiras tranquilidad, escuchas sonidos de la naturaleza y pues es el lugar perfecto para  caminatas, correr y disfrutar de la naturaleza. Mientras mis primas y yo hacíamos hiking veíamos a muchas personas corriendo y la verdad se me antojaba tanto que, de pronto se inyectaron las ganas de tratar y como que ese día para mi ya estaba escrito: me entraron las ganas de correr. Lo que nunca había “podido” hacer, así que les dije a mis primas: sigan caminando que me voy a correr y arranqué.  Al dar mis primeros pasos corriendo y tener tanta belleza a mi alrededor seguí y seguí hasta darme cuenta que ya había corrido una milla y media. ¡No lo podía creer! Jamás había corrido más de media milla. Al día siguiente regresé y corrí lo mismo, y así por tres días, y los días consecutivos corrí más y más hasta que al primer mes ya corría tres millas sin parar y con un buen ritmo. Me sentía feliz, con energía, tranquila y muy satisfecha con lo que estaba logrando. Lo padre de todo esto es que mis hijos y mi esposo lo notaban y eso se contagiaba. En ese tiempo mi papá, el que es mi guía, mi maestro, mi amigo estaba aquí en San Diego de vacaciones, me contaba de anécdotas de corredores que él había escuchado; sus inicios, sus técnicas y a pesar de no ser corredor (pero sí historiador), me enseñó en pocos días cosas que no sabía sobre correr. Digamos que me generó el interés por saber más y comencé a leer e investigar sobre las técnicas de un corredor principiante para aplicarlas en mi.

Para el segundo mes corría tres millas cinco veces a la semana en Torrey Pines. Cada noche deseaba que ya fuera el siguiente día para irme a correr y mientras lo hacía, mi mente se despejaba tanto que comenzaron a llegarme cientos de ideas y llegué a la conclusión de que quería compartir con más mujeres todo lo que estaba viviendo, no sólo por el gozo personal, sino también por los muchos beneficios que el correr te brinda (más energía, mejorar tu salud, bajar de peso, etc).

Se me ocurrió escribir un pequeño manual de tips para ayudar a las mujeres a tomar la iniciativa de correr, pero pensé que eso tomaría mucho tiempo y que a muchas mujeres no les gusta leer, así que pensé en un plan B: organizar un running group enfocado en mujeres latinas aquí en San Diego. El tercer mes corrí mis primeros 10k. Con esfuerzo, dedicación, ganas, motivación y creyendo en mi lo logré. Al mismo tiempo surgió “Latinas a Correr!” mi página de Facebook para mi running group en donde el lema es:  ayudar, motivar y dar consejos a las corredoras de todos niveles y que las mujeres latinas tomen la iniciativa de practicar uno de los deportes con más beneficios como el «correr«. NO es fácil iniciar pero unidas podremos lograrlo…

Cuando corrí mi primer carrera de 10k nadie de mi familia me acompañó pero no importó tanto ya que lo estaba haciendo por mí misma, para demostrarme que podía hacerlo. Al final de la carrera, al tener mi medalla en mi cuello, me di cuenta que podía eso y más. Desde entonces entreno 4-5 veces a la semana, hago una carrera de 10k al mes y en marzo hice mi primer 15k. Me sentí sumamente feliz por que cada vez estoy más cerca de lograr uno de los muchos objetivos que tengo como corredora: mi primer half, que será el San Diego Rock and Roll en junio; qué mejor que en San Diego que fue la ciudad que me motivó a dar este paso en mi vida y convertirme en runner y que me ha beneficiado tanto como mujer, mamá, esposa y profesional.  Siento ya tantos nervios de que llegue ese día y ojalá pueda lograr que vayan conmigo otras chicas y esperando que Latinas a Correr! les haya ayudado a poder lograrlo.

Como mamá siento que estoy inculcando a mis hijos a que lleven una vida sana haciendo deporte, que ellos escojan lo que quieran hacer como vayan creciendo, pero es lógico como “mamá runner, hijos runners”  ya mis hijos tienen el interés, el entusiasmo de correr y cuando veo que lo hacen me hace sentir tan feliz en darme cuenta que el ejemplo es la mejor herramienta para enseñar.

Yo sigo y seguiré corriendo he decidido que correr es parte de mi vida, que no me arrepiento de no haber empezado antes sino al contrario, siento que empezar a esta edad me dará buenas cosas, pero sí es muy importante escuchar a tu cuerpo, cuidarte para prevenir lesiones, llevar una alimentación sana y hacerlo por gusto con la persistencia y la constancia. Puedo decir que el correr es mi nueva pasión.

ARLENE GONZALEZ