Beneficios de correr lento

Muchas corredoras creen que no son buenas corredoras por no correr tan rápido pero la realidad es que no es malo hacerlo. Correr a un ritmo cómodo fortalece los músculos, pulmones y corazón, de hecho, si estás entrenando intenso necesitas este tipo de entrenamiento para recuperarte, y si estás empezando o regresando de una lesión es lo mejor para retomar la condición física. Aquí 3 razones por las que correr lento tiene sus beneficios.

Los pros y contras de las diferentes superficies para correr

  1. Reduce lesiones. La probabilidad de que te lesiones se disminuye drásticamente porque el impacto es menor. Además, trabajas tu resistencia y la quema de grasa, por lo que te ayudará a perder peso. Y por último, te da fortaleza mental porque reduces la fatiga y el hartazgo mental, tienes tiempo para distraerte y correr lejos del estrés por correr rápido, aquí no existe el dolor.
  2. Trabajas en el control de tu respiración. Aprender esto sí es una tarea a veces difícil de conseguir y que si la dominas, tendrás grandes beneficios. Respirar tanto por la nariz como por la boca al correr y exhalar igual y hacerlo desde el estómago, y no del diafragma como solemos hacerlo, te permite ganar una mejor condición física. La idea es que en el ritmo que lleves, nunca estés jadeando ni sientas que te falta el aire, te vas a dar cuenta si corriste más rápido de lo usual si al siguiente día sientes tu piernas pesadas.
  3. Irás ganando velocidad. Aunque parezca que eso no sucede, tu cuerpo lo va a ir pidiendo y lo recomendable es que incluyas un día a la semana de velocidad. Si te gusta correr a ritmo lento está muy bien, solo agrega este día de velocidad (de 20 a 30 seg más rápido por km) o bien, haz trabajo de intervalos. El riesgo de lesión es poco y seguirás corriendo de forma relajada. La verdad es que no es obligatorio correr rápido, la magia de correr está en que disfrutes lo que haces.

Ahora ve:

13 tips que te harán más fácil tu experiencia como corredora